Sale esto. Y es de Sara Carbonero. Problema muy gordo. Última hora

Sara Carbonero

Iker Casillas se prepara para dar el salto a los despachos. El de Móstoles ve cada vez más remota la posibilidad de volver a vestirse de corto en el fútbol de primera línea y ha decidido cambiar el césped como lugar de trabajo por la oficina.

El esposo de Sara Carbonero llevaba tiempo preparándose para regresar a la portería del Oporto, después de sufrir un infarto el pasado mes de mayo. Pero parece que ha empezado a olvidarse de la idea de volver a jugar.

Iker quiere su despacho

Así, ahora Iker se prepara para ser aspirante a relevar a Luis Rubiales en la presidencia de la Federación Española de Fútbol. Él mismo lo anunció en su cuenta de Instagram. Dicen que el asunto tiene mucho que ver con lo mal que Casillas lleva el desaparecer del foco mediático.

Sin embargo, algunas fuentes apuntan que este camino que está a punto de tomar tiene mal final. Al cancerbero le falta una cantidad de apoyos considerables para hacerse con el puesto de presidente de la RFEF.

La cifra de votos que señalan como necesaria de la Asamblea de la Federación para conseguir la victoria es de 71. En las elecciones de 2018 Rubiales venció a Juan Luis Larrea por 80 a 56.

No salen las cuentas

Dicho esto, Iker cuenta con el apoyo de los futbolistas de David Aganzo, presidente de la AFE, que serían 13. A estos habría que sumar 17 de los 20 votos de los clubes de la Liga. Estos serían los aliados de Javier Tebas. En total, 30 votos que distan mucho de los 71 que necesitaría Casillas para tener la mayoría absoluta.

Cabe decir que un estudio lanzado por GolTV señalaba que actualmente el ex capitán del Real Madrid y de la Selección Española, otorgaba actualmente un total de 57 votos en la actualidad.  Veremos, en caso de que estos últimos datos sean verdad, de donde saca los 14 votos restantes que necesita.  Y también qué pasos da el meta (y su mujer Sara Carbonero) en caso de perder los comicios. ¿Descolgará los guantes en busca de una nueva aventura?