Pasó a la una de la madrugada en casa de Belén Esteban. ¡Es intolerable!

Todos los colaboradores de Sálvame han vuelto al trabajo menos Belén Esteban. Aunque Madrid ya se encuentre en fase 1 y el número de fallecimientos y contagios sea muy pequeño, Belén Esteban debe tomar precauciones. La madre de Andrea Janeiro pertenece al grupo de alto riesgo, y tal y como le dijo, no volverá al programa hasta que su médico le de la autorización.

Sin embargo, Belén Esteban no está alejada de la pequeña pantalla. Todas las semanas ha cocinado deliciosas y sencillas recetas desde casa. La de Paracuellos conectaba con el programa a través de videollamadas. Era su hija quién se encargaba con éxito de grabarla. Gracias a su sección surgió un nuevo programa y lógicamente ella no podía faltar en el.

El nuevo programa se emitió el pasado viernes y anotó un buen 15%, así que Telecinco ha dado luz verde a nuevas entregas. Lydia Lozano y Kiko Matamoros fueron los encargados de preparar los primeros menús. Un ajoblanco con ensalada de frutas y verduras, una lubina con arroz y, de postre, peras al vino, todo bajo la supervisión de los chefs Sergi Arola y Begoña Rodrigo. Según Jorge Javier, «este es el programa más delirante de todos los que he hecho».

Para sorpresa de Kiko Matamoros y Lydia Lozano, tuvieron que preparar un tupper con los platos para un invitado sorpresa. Ese no era otro que Belén Esteban. A través de un repartidor le hicieron llegar los platos a su casa de Paracuellos. Sin embargo, estos platos llegaron a destiempo y derramados. 

Belén Esteban estaba harta de esperar. Su cara lo decía todo. La colaboradora tenía hambre. «A ver qué hago yo ahora con esto», protestó Belén Esteban. «No quiero hacerle un feo a mis compañeros y lo voy a probar», contestó enfadada.

Belén Esteban contenta con el resultado

«Os ha quedado muy bueno, está muy rico. El melón está muy bueno, me gusta». Jorge le preguntó si se le había pasado el enfado y Belén, en su estilo, respondió: «Pues no, la verdad», lo que volvió a desatar las risas de sus compañeros. «En una hora te llegará el postre», le dijo Jorge Javier. «Pues que vaya a tu casa, mejor que a la mía», replicó la Esteban.