«Me estaba volviendo loco». Kiko hernández lo cuenta todo

Sálvame anunció una gran bomba para la tarde del lunes 18 de mayo. El colaborador estrella del programa, Kiko Hernández, regresaba al programa tras más de dos meses confinado en casa. «He pasado una época muy chunga, con mucho miedo», cuenta.

Kiko Hernández volvió con un maletín bajo el brazo que podría hundir a muchos de sus compañeros. El equipo de Sálvame los había investigado a todos, pero haciendo especial hincapié a su pasado. Sus compañeros se temieron lo peor.

Antes de poner en un aprieto a su amiga Lydia Lozano, éste habló de su experiencia durante el confinamiento. “Lo he pasado muy mal. Los guantes me han salvado la vida. Me me ponía tanto gel que me acababan sangrando”.

“Iba a comprar lo menos posible. A veces me iba y volvía sin nada. No era capaz de salir del coche. Notaba hormigas en la cara”. Kiko Hernández tenía mucho miedo más que nada por sus hijas, con quién ha estado confinado junto a la abuela de las pequeñas y sus niñera.

Las primeras noches no conseguía conciliar el sueño. “He llorado mucho de impotencia, sentía que no servía para nada. Le decía a Mila: ‘sois unos valientes. Me sentía una mierda que no valía”. 

En una de estas salidas, Kiko Hernández recapacitó y vivió que necesitaba volver al programa. «Al volver a casa, llamé a Alberto (director de Sálvame) y le dije que me estaba volviendo loco. Necesitaba regresar al programa».

Pero parece que ha dejado todo eso atrás, a partir de ahora, asegura sentirse un Kiko nuevo. “Luego ves lo que le ha pasado a Lequio y a Ana Obregón… somos unos afortunados por tener trabajo. A partir de ahora, no me oiréis quejarme”, dice el que siente que ha aprendido esta importante lección de vida.