Ana Obregón recibe la visita más inesperada. Los primeros días sin Álex Lequio

El pasado miércoles 13 de mayo falleció el hijo de Ana Obregón, Álex Lequio, a los 27 años de edad tras una incansable lucha contra el cáncer que padecía. El joven era un ejemplo de lucha y optimismo, como su madre también lo fue de coraje. No se separó ni un solo segundo de su pequeño desde que le diagnosticaron el cáncer.

Ana Obregón, como cualquier madre que pierde a su hijo, está destrozada. La presentadora escribió en sus redes sociales «se me apagó la vida» junto a una fotografía de ésta con el empresario un día después de su fallecimiento.

Desde que llegaron a Madrid el pasado viernes, Ana Obregón no se ha separado de sus hermanas, Amalia y Celia. El padre de la actriz construyó unos adosados en la Moraleja que regaló a cada uno de sus hijos. La familia Obregón vive puerta con puerta y son una auténtica piña. De hecho las hermanas de la artista viajaron hasta Barcelona en los últimos días del joven.

La presentadora está pasando estos días en casa de su hermana Amalia para no estar sola. En su domicilio hay demasiados recuerdos de su hijo que todavía no se atreve a mirar.

Ana Obregón ha contado durante todos los días con la visita de Alessandro Lequio y la pareja de éste, María Palacios. El colaborador también lo está pasando realmente mal, sin embargo éste cuenta con el apoyo de su mujer y de sus otros dos hijos. Ana se ha quedado completamente sola. Sin pareja y sin su único hijo.

Alessandro Lequio quiero dejarle claro que nunca la va a dejar sola. El duque llegó el pasado lunes con el semblante triste, la mirada perdida y la camiseta de su hijo, la misma que ha estado llevando estos últimos días en su honor.